Cuando los terrenos de empantanamiento se empezaron a reducir drásticamente en los años 70, se pensaron en medidas para retener el agua en Las Tablas de Daimiel. La canalización del Guadiana había llegado hasta el mismo interior del parque hacía un par de décadas, y ahora era necesario contrarrestar los destrozos haciendo obras para devolver a la corriente su velocidad natural. Así, en la década de los 80, se decidió construir la presa del Morenillo (ver mapa), que atraviesa el parque por la mitad de sur a norte. Más tarde, se construiría una nueva un poco más al sur, la de Puente Navarro (ver mapa), más corta pero de mayor altura, y con una localización más estratégica que permitió una mayor zona de empantanamiento.
Pero nada servía para mantener este reducto húmedo, mientras los pozos del Acuífero 23 seguían extrayendo cantidades enormes de agua y el cauce anterior del Guadiana había empezado a arder. Los aportes artificiales eran tan insuficientes que había que cuidarlos con un mimo extraordinario, e incluso se tuvo que taponar la entrada del Guadiana por Molemocho (ver mapa) para que las aguas del parque
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lunes, 21 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
La patraña de Las Tablas de Daimiel
En los últimos años, el gobierno ha comprado bastantes finchas de regadío aledañas al parque. Sí, hasta el mismísimo límite donde se encuentran los carteles de Parque Nacional, uno encontrará cultivos o restos de ellos (como los encontrará en casi toda la extensión manchega); apenas se conserva un viejo encinar.
Por lo visto, la idea de la adquisición de fincas era limitar el consumo de agua en la zona para proteger el parque; en realidad se estaban comprando los derechos del agua. Vaya maneras…
miércoles, 16 de febrero de 2011
El Guadiana desafía la gravedad
Con la última gran crecida del ‘97, la gente decía que ¡el río corre hacia arriba! Era la última de las historias que contaban estos exaltados alimentadores de mitos a los que les debo tanto. Un nuevo poder sobrenatural que atribuir al Guadiana. Otra leyenda con la que jugar un rato en Cuentos del Guadiana, que se explica con circunstancias simples y reveladoras: un terreno extremadamente llano y unas Tablas de Daimiel totalmente intervenidas por la Confederación Hidrográfica.
La de arriba es una foto a la entrada del Guadiana al Parque Nacional por el molino de Molemocho. Si te fijas, a la derecha del puente (la llegada del río al parque) no hay agua, pero a la izquierda de éste (ya el parque) se ve una zona azulada que revela bastante terreno
La de arriba es una foto a la entrada del Guadiana al Parque Nacional por el molino de Molemocho. Si te fijas, a la derecha del puente (la llegada del río al parque) no hay agua, pero a la izquierda de éste (ya el parque) se ve una zona azulada que revela bastante terreno
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